Durante nuestra vida, ¿cuántas veces nos deparamos con serios problemas que no podemos ni siquiera revelar a nuestro mejor amigo? ¿Qué hacer con ellos? Para muchos, la respuesta está en la oración.
Momento de Oración en las festividades de los 20 años del TBV
Para expresar esa relación del Ser Humano con la oración, el Director Presidente de la Legión de la Buena Voluntad (LBV), el escritor y periodista Paiva Netto, a partir de improvisaciones proferidas por él hace décadas, afirmó: “La oración no es el refugio de los cobardes ni de los ociosos, sino que nos eleva, y el trabajo nos realiza”.
Y prosigue el educador Paiva Netto, enfatizando en el carácter ecuménico de este importante acto: “El Papa reza, el Dalai-Lama medita, Chico Xavier oraba, los rabinos entonan sus súplicas, los evangélicos cantan sus alabanzas a Dios, los islámicos recitan el Corán Sagrado... ¿Qué es la Oración sino el Amor que se concibe para grandes hechos? Un hermano ateo, cuando medita y practica un acto que beneficia a la colectividad, está orando. En Crónicas y Entrevistas, escribí que orar y meditar se asemejan. Rezar no es una acción sencillamente figurativa. Es el más fuerte instrumento que la esencia humana, el Capital Divino, posee. El monje alemán Tomás de Kempis (1380-1471) escribió, en Imitación de Cristo: ‘Sublime es el arte de conversar con Dios’”.
LA CIENCIA AL ENCUENTRO DE LA FE
El acto de orar, siempre presente en las más diversas culturas, se volvió objeto de investigación y sus beneficios empiezan a ser comprobados por la Ciencia. El Dr. Alexis Carrel (1873-1944), Premio Nobel de Medicina y Fisiología (1912), famoso autor de El hombre, ese desconocido, escribió al respecto: “La oración es (...) la forma de energía más poderosa que el hombre es capaz de generar. Se trata de una fuerza tan real como la gravedad terrestre. En mi condición de médico, he visto enfermos que, después de intentar sin resultado otros medios terapéuticos, lograron liberarse de la melancolía y de la enfermedad, por el sereno esfuerzo de la oración. Es ésta, pues, en el mundo, la única fuerza que parece capaz de superar las llamadas ‘leyes de la naturaleza’. Existen muchas personas que se limitan a ver en la oración (...) un refugio para los tímidos, o el mero apelo infantil movido por el deseo de cosas materiales. Concebirla, en estos términos, es menospreciarla erróneamente. (...) ‘Nadie jamás rezó’, dijo Emerson (1803-1882), ‘sin que hubiera aprendido algo’. (...) El más profundo manantial de energía y perfección, que se encuentra a nuestro alcance, ha sido miserablemente abandonado. (...) Si la fuerza de la oración es puesta en acción en la vida de hombres y mujeres; si el espíritu proclamara sus designios claramente, invictamente, entonces habrá confianza en que no serán en vano nuestros anhelos de un mundo mejor”.
ORACIÓN QUE APROXIMA A LOS PUEBLOS
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Foto: Clayton Ferreira
Making off: un joven se prepara momentos antes de la presentación de la obra El Evangelio según lo femenino — Porque “todas las mujeres son madres”.
or creer en la importancia de la oración (y en sus efectos beneficiosos para la vida), desde sus raíces, en la década de 1940, la Legión de la Buena Voluntad incorporó a la programación radial brasileña una actitud pionera, al formar la Poderosa Cadena Ecuménica de Oraciones. En sus transmisiones diarias, el inolvidable fundador de la LBV, hombre de radio, periodista y poeta brasileño, Alziro Zarur (1914-1979), argumentaba: “¿Quién no tiene algún sufrimiento? ¿Quién no llora una lágrima secreta?”. Personas de todas las religiones, nacionalidades y tradiciones pueden participar de esta cadena incluyendo los nombres de sus seres queridos, familiares y amigos, con el fin de recibir las buenas energías que vienen de la oración.
Al comienzo de sus actividades, la LBV también invita a las personas para un minuto de silencio, seguido de una oración ecuménica; así como hace en sus medios de comunicación (Super Red Buena Voluntad de Radio y Buena Voluntad TV), que transmiten una palabra de paz al inicio de cada hora de transmisión.
Dedicamos a su corazón la oración referida por el escritor Paiva Netto en su artículo Vencer o sofrimento do corpo e da Alma [Vencer el sufrimiento del cuerpo y del alma]:
“La Oración Ecuménica de Jesús”
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Foto: André Fernandes
odos, pues, dedicamos el admirable ruego que Jesús nos legó, como una invitación a la reflexión en los períodos de angustia. Cualquiera puede rezar el Padre Nuestro; no está limitado a creencia alguna. Se trata de una oración universal, de acuerdo con el abarcador Espíritu de Cristo. Cualquier persona, aún atea (¡¿por qué no?!), puede decir sus palabras sin sentirse constreñida. Es el hijo que se dirige al Padre, o es el Ser Humano al dialogar con su elevada condición de criatura viviente. Se trata de la Oración Ecuménica por excelencia:
“Padre Nuestro (o diría el Hermano Ateo, ¡Oh mi conciencia que vuela a la altitud de mi ideal!), que estáis en el Cielo (y en todas partes al mismo tiempo), santificado sea Vuestro Nombre. Venga a nosotros Vuestro Reino (de Justicia y de Verdad). Sea hecha Vuestra Voluntad (de preferencia a nuestra voluntad, mientras no aprendamos a tenerla correctamente) así en la Tierra como en el Cielo. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy (además de aquel que sustenta el cuerpo, necesitamos de lo transustancial, la comida que no perece, el alimento para que el Espíritu no se desaliente). Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a nuestros ofensores. No nos dejéis caer en tentación, mas líbranos del mal, porque Vuestro es el Reino, y el Poder y la Gloria para siempre. ¡Amén!”
La Legión de la Buena Voluntad entiende que la oración no debe ser un acto aislado; es un momento más introspectivo, acompañado de buenas realizaciones. El inolvidable fundador de la LBV, Zarur, afirmaba en sus sermones radiales que el hombre fue creado de tal forma que sólo podrá ser feliz practicando el Bien. Por esto, la Institución dedica su solidaridad a las víctimas de las catástrofes que suceden en todo el mundo. Son familias enteras que necesitan ropa y alimento (esenciales para el cuerpo), pero que carecen principalmente de la ayuda espiritual para que continúen su jornada en la Tierra con fe y esperanza.
Incluya usted también su nombre y/o de sus seres queridos en la Sagrada Cadena Ecuménica de Oraciones y reciba vibraciones de paz y de esperanza que vienen del corazón de Cristo Ecuménico, el Divino Estadista. Para participar, haga clic aquí.